ACTIVIDADES SOLIDARIAS Y DE SERVICIO

Dice Jesús: “… tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber… Cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo.” (cfr Mt 25, 31 – 46)

Don Bosco a sus muchachos: “Aunque no tuviera más que un pedazo de pan, lo partiría a medias contigo” (MBe IV, 213)

Las escuelas deben dejarse tocar e interrogar por las realidades deshumanizadoras que se perciben a nivel social.

Es necesario desarrollar en nuestras instituciones con identidad cristiana una espiritualidad samaritana,  que nos impulse desde dentro a poner todo lo que somos, podemos, tenemos, hacemos y sabemos, para responder de manera compasiva y misericordiosa a las víctimas del camino.

El principio compasión-misericordia nos compromete como comunidad educativa a ayudar -como escuela y desde sus características propias- a sanar algunas heridas que se encuentran en el ambiente y la convivencia escolar.

La misión de las escuelas con identidad cristiana desde una espiritualidad samaritana es ayudar a formar:

  • personas compasivas-misericordiosas;
  • una sociedad solidaria, sin indiferencia; 
  • una creación más plena. 

La evangelización se realiza espacios de explicitación del Evangelio y coherentemente desde la práctica concreta de esa espiritualidad samaritana.

Desde los valores cristianos y salesianos, nuestra escuela promueve actividades solidarias, experiencias de aprendizaje-servicio, campañas de recolección de distintos elementos y la gestión de proyectos para responder a necesidades básicas de distintas comunidades.

COLABORACIÓN CON DISTINTAS INSTITUCIONES, ORGANIZACIONES Y COMUNIDADES

De manera permanente y en ocasiones especiales de necesidad, la escuela colabora con distintas instituciones, organizaciones y comunidades: escuelas salesianas y públicas, organizaciones que trabajan con niños y barriales, capillas, comunidades de hermanas de nuestra inspectoría.

Esta colaboración se realiza haciendo llegar comida, ropa, elementos de higiene personal y hogareña, material didáctico, colchones, frazadas, mobiliario, pintura, etc. Dichos materiales se consiguen a través de: campañas realizadas entre las familias de la escuela; el aporte económico mensual que realizan familias de la escuela para tal fin; familias de la escuela y de la comunidad que acercan materiales para ser distribuidos entre quienes más y verdaderamente lo necesiten; el vínculo con distintas empresas e instituciones que donan o abaratan los costos de lo que producen o distribuyen; las donaciones de privados.

Periódicamente, iremos informando de los materiales que son distribuidos.

Ideas tomadas y adaptadas de una carta pastoral de obispos colombianos: “Seis retos a superar en colegios con identidad cristiana”