Cada semana nos regalamos una reflexión sobre algún valor, un acontecimiento, una fecha litúrgica, la vida salesiana o algo que nos resulte de interés. En el inicio de esta Semana Santa nos regalamos esta reflexión:

IGLESIA EN SALIDA

Cerrando el tiempo de Pascua, nos preparamos para Pentecostés, la fiesta del Espíritu Santo, la fiesta del nacimiento de la Iglesia que se anima a salir a ser testimonio y predicar el mensaje de Jesús.

¡SALGAN, AMIGOS Y AMIGAS!

¡Salgan, amigos y amigas!

Marchen sin miedo.

Ustedes son mis testigos en medio del mundo.

¡Salgan, amigos y amigas!

Marchen sin miedo.

Los esperan fuera vecinos y conciudadanos.

Sean expresión certera

de la ternura del Dios de la vida.

Ternura en vuestro rostro,

ternura en vuestros ojos,

ternura en vuestra sonrisa,

ternura en vuestras palabras,

ternura en vuestras obras,

ternura en vuestra lucha.

¡Salgan, amigos y amigas!

Marchen sin miedo.

Ustedes son mis manos

para construir un mundo nuevo

de fraternidad, libertad y justicia.

Ustedes son mis labios

para anunciar a pobres y marginados

la buena noticia de la libertad y la abundancia.

Ustedes son mis pies

para acudir al lado de los hombres y mujeres

que necesitan palabras y gestos de ánimo.

Ustedes son mi pasión

para hacerme creíble en vuestras casas y ciudades

y lograr que todas las personas vivan como hermanos.

Ustedes son mi avanzadilla

para lograr la primavera del Reino

y ofrecer las primicias a los que más lo necesitan.

¡Salgan, amigos y amigas!

Derramen por doquier

ternura y vida.

¡Salgan, amigos y amigas!

Marchen sin miedo.

Miren toda esa multitud que los espera.

Marchen con alegría.

¡Yo voy con ustedes!

Florentino Ulibarri