Nos regalamos una reflexión sobre algún valor, un acontecimiento, una fecha litúrgica, la vida salesiana o algo que nos resulte de interés. Esta semana…

DON RUA “EL FIDELÍSIMO DE DON BOSCO”

“Don Rua fue el fidelísimo, y por eso el más humilde y al mismo tiempo el más valiente hijo de Don Bosco… Sucesor de Don Bosco, es decir continuador: hijo, discípulo, imitador… Hizo del ejemplo del Santo una escuela, de su vida una historia, de su regla un espíritu, de su santidad un tipo, un modelo; hizo de la fuente, una corriente, un río” (Pablo VI).

Había empezado un día lejano con un gesto extraño. Con ocho años, huérfano de padre, con una ancha cinta negra cosida por su madre en la chaqueta, había tendido la mano para obtener una medallita de Don Bosco. Pero a él, en vez de la medalla, Don Bosco le había entregado su mano izquierda, mientras que con la derecha hacía el gesto de cortársela por la mitad. Y le repetía: “Tómala, Miguelito, tómala”. Y ante aquellos ojos bien abiertos que le miraban sorprendidos, había dicho seis palabras que serían el secreto de su vida: “Nosotros dos lo haremos todo a medias”.

“Me hacía más impresión -dirá más tarde Miguel- observar a Don Bosco en sus actos más menudos, que leer y meditar cualquier libro devoto”.

[A los 15 años] Miguel venció la timidez y le preguntó a Don Bosco: “¿Recuerda nuestros primeros encuentros? Yo le pedí una medalla, y usted hizo un gesto extraño, como si quisiese cortarse la mano y dármela, y me dijo: «Nosotros dos haremos todo a medias». ¿Qué quiso decir?”. Y él respondió: “Pero querido Miguel, no lo has entendido aún? Pues está clarísimo. Pero irás teniendo más años y comprenderás mejor lo que quería decirte: En la vida nosotros dos lo haremos siempre todo a medias. Dolores, preocupaciones, responsabilidades, alegrías y todo lo demás lo tendremos en común”. Miguel quedó en silencio, lleno de silenciosa felicidad: Don Bosco, con palabras sencillas, le había hecho su heredero universal.

[A los 26 años, ya sacerdote, lo envía de director a un seminario fuera de Turín y le regala estos consejos:] “Todas las noches debes dormir al menos seis horas. Trata de hacerte amar antes que hacerte temer. Intenta pasar en medio de los jóvenes todo el tiempo del recreo. Si aparecen cuestiones de cosas materiales, gasta todo lo que haga falta, con tal de que se conserve la caridad”. Don Rua resume todos estos consejos, que para él son órdenes, en una sola frase: «En Mirabello trataré de ser Don Bosco».

[Toda la vida de Miguel será aprender a ser y ser efectivamente otro Don Bosco para los muchachos. A la muerte del fundador será su primer sucesor al frente de la Congregación Salesiana].

Elaborado con fragmentos del Documento «Sucesor de Don Bosco: hijo, discípulo, apóstol» escrito por Don Pascual Chávez